Ruegos y preguntas II: el contacto

Ya has tomado la decisión, te felicito sinceramente. Independientemente de haber decidido buscar ayuda o posponerlo a otro momento, el hecho de mirarte a ti mismo y poder escuchar a tus necesidades es un logro que requiere valentía, esfuerzo y determinación. Decides solicitar ayuda y como vamos a suponer que te han gustado mis artículos y mi perfil, decides llamarme.

Dudas justo antes de contactar:  

Puede parecer simplón el hecho de hacer una llamada, pero en este caso no lo es tanto. La tensión y la incertidumbre acumuladas de la batalla librada contigo mismo para tomar la decisión entran en juego en los momentos previos.

¿Y a este señor qué le digo? ¿Qué necesito terapia? ¿Le pido cita directamente? Esto se suponía que era lo fácil… ¡Bien empezamos! 

Fácil, fácil, no es, y no, tampoco soy un señor. Soy Manuel, y estaré encantado de hablar contigo. El primer paso es importante, pero en principio no hay por qué forzar, llegará con decir tu nombre y comunicar tu interés en solicitar una cita o más información. Podrás preguntarme todo lo que necesites y con gusto te explicaré punto por punto.

Vale, pero ¿qué hago? ¿Le cuento, me cuenta o espero a que tengamos la sesión?

Como decía, el primer contacto telefónico es importante, sirve como primera aproximación y puede darnos información a ambas partes. Por un lado, podrás preguntarme lo que necesites y por otro te preguntaré un poco sobre ti y sobre lo que te ha hecho contactar conmigo. Sabiendo lo complicado que puede ser, lo comentaremos en la medida que tú consideres para hacernos una idea y concertar una cita si lo que hablamos te parece adecuado.

Dudas respecto a la primera sesión:

En esta primera sesión aprovecharemos para conocernos, resolver dudas y explicar qué haremos en nuestras sesiones. Adelanto (asumiendo el riesgo de spoiler) algunos datos básicos para que puedas manejar información sobre este encuentro que tendrá lugar.

Cuándo, cómo, qué y cuánto.  

El día y la hora vendrá acordado de la conversación telefónica. Siempre que sea posible lo mantendremos para fomentar que se convierta en nuestra hora semanal.

Muy preferiblemente, nos veremos semanalmente. Venir a terapia requiere un gran esfuerzo en muchos sentidos. Es una inversión de tiempo, dinero y sobre todo una inversión a nivel emocional. Teniendo esto presente, para poder elaborar y trabajar sobre el material que traes, es importante dejar el suficiente tiempo para que integres lo trabajado sin dejar demasiado entre sesiones para evitar que se puedan escapar o perder cosas importantes. De esta manera evitaremos desaprovechar el tremendo esfuerzo dedicado.

En las sesiones hablaremos de aquello que traigas y necesites, recogeré información sobre tu caso y usaremos herramientas terapéuticas concretas en función del momento de la terapia y de tu circunstancia particular. Durante las primeras sesiones escucharé atentamente tu historia, nos situaremos poco a poco en tu presente y más adelante trabajaremos sobre tus recursos por medio de técnicas, ejercicios y experiencias.

Hablaremos de cualquier asunto que tú consideres necesario, nada está prohibido y nada será juzgado. Tú manejas la llave de lo que quieres compartir. Estaré encantado de escucharte, conocerte y hacerme una idea de lo que te ocurre. Orientaré el tiempo y las sesiones para aprovechar al máximo tu inversión y esfuerzo. Dentro de esta libertad de expresión y total respeto por lo que me quieras contar, existe también el secreto profesional. Se trata de un derecho y un deber al que me adscribo como profesional y según el cual todo lo que hablemos quedará entre nosotros.

Las sesiones serán oficialmente de una hora de duración. Puede ser más prudente hablar de 55 minutos si tenemos en cuenta las circunstancias del directo. La puntualidad será importante para poder aprovechar al máximo este tiempo que tenemos.

La duración del proceso terapéutico es de momento una incógnita ya que dependerá de la valoración inicial y de los objetivos que marquemos de cara al tratamiento. Podremos comentarlo más adelante.

Por último, y creando expectación como le gusta, está el asunto del precio. Si bien este no es el lugar para hablar de números, sí es importante decirte que será un precio cerrado. Será el mismo precio en todas las sesiones y te lo podré comunicar en esa llamada telefónica previa que tendremos.

Ruegos y preguntas 

Este es el momento en el que te ruego que me preguntes. Me parece muy importante e interesante que puedas ampliar información y consultar cualquier duda que te surja tras leer estos escritos. Estoy a tu entera disposición para explicarte lo que necesites y conocerte mediante un primer contacto telefónico. Te animo a ello y te invito a seguir leyendo mis artículos. Espero que te resulten de interés. Un placer.

Manuel Valdés
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.