Psicólogo adultos
Terapia para adultos humanista
Un espacio confidencial, respetuoso y de confianza donde abordar tu ansiedad, estrés, incertidumbre, autoestima, automachaque, ira, culpa, depresión, duelos, dificultades relacionales o la inquietud de no saber lo que te ocurre. Desde mi enfoque integrador humanista, que combina el abordaje gestáltico, sistémico y EMDR, acompañaré tu camino de crecimiento adecuando el proceso a la medida de tus necesidades, ritmos y vivencias.
Acompañamiento psicológico para adultos con una mirada integradora
¿Qué puedes esperar de este proceso terapéutico?
Sea cual sea la fuente de tu sufrimiento, te ofrezco un lugar en el que identificarla y abordar lo que te aflige. Donde también expresarte, sentirte, entenderte y transitar lo que te duele. Te acompañaré a explorar e incorporar los recursos que necesitas para estar en tu vida de una manera más consciente, presente, integrada y plena.
¿En qué te puede ayudar la terapia individual?
Gestión emocional y reducción del estrés
Mejora en la autoestima y relaciones personales
Integración en procesos de duelo y trauma
Claridad y responsabilidad en decisiones vitales
Psicoterapia integradora con enfoque EMDR, Gestalt y Sistémico
Trabajo desde una perspectiva humanista, que prioriza a la persona más allá de sus síntomas e integradora, que bebe de diferentes fuentes de conocimiento terapéutico para diseñar tu proceso terapéutico a medida. Este abordaje permite implementar recursos que no se circunscriben a una corriente única, sino que configuran un todo integrado ajustado a lo que tú necesitas a cada momento.
Terapia para adultos
La terapia es recomendable si experimentas un malestar que en este momento supera tus recursos para abordarlo. La forma en la que se manifiesta el sufrimiento es variada (ansiedad, depresión, dificultades relacionales, crisis vitales, etc.) y el camino para abordarlo pasa por identificar el origen, poner conciencia a los mecanismos en juego y fomentar recursos para gestionarla de manera sana en el momento presente.
La primera sesión es el momento y lugar para escucharte, conocer lo que te ha traído y lo que necesitas abordar. Encuadraremos juntos un espacio respetuoso, responsable y de confianza donde puedas dejarte ser y estar para transitar lo que necesitas y alcanzar los objetivos terapéuticos que acordemos. En definitiva, una acogida para ti y para lo que te sucede, el inicio de un camino hacia un mayor bienestar.
Lo que tú necesites expresar tiene cabida en el proceso. Lo que pienses y sientas acerca de ti, de tus relaciones, trabajo, familia, amistades, identidad, conflictos, dudas, cambios, decisiones vitales, etc. Lo que traigas será acogido porque “humanos somos y nada de lo humano nos es ajeno”, como citaba Terencio.
Útil y especialmente indicada. Los cambios vitales rompen el equilibrio al que estamos acostumbrados y suponen un reto de adaptación mayor. La terapia sostiene lo que dicho cambio genera y moviliza los recursos para facilitar la integración de lo que viene. Soltar lo viejo y abrazar lo nuevo desde el equilibrio.